Medinas, té de menta, pueblos azules en la montaña y el borde del Sahara.

La capital de negocios de Marruecos: brisa atlántica, calles Art Déco y la mezquita más grande del país.
La zona urbana sin autos más grande del mundo: un laberinto medieval de curtidurías, madrazas y tráfico de mulas.
El pueblo azul en las montañas del Rif: la medina más fotografiada de Marruecos.
Encantadores de serpientes, zocos y riads: la experiencia sensorial más intensa de Marruecos.
Un ksar fortificado de barro al borde de la ruta del Sahara, sacado directamente de Game of Thrones.