Las pasarelas ofrecen múltiples miradores para observar el frente del glaciar y sus dramáticos desprendimientos; los paseos en bote te acercan más al hielo desde otra perspectiva. La escala y el sonido del glaciar son inolvidables.
- Mejor momento para ir:
- Mediodía por buena luz; meses de verano por clima más templado
- Entrada:
- De pago; se aplican tarifas de parque y de bote